30/09/2021
CARTA A UNA REVENDEDORA
Cuando yo te ofrezco una oportunidad de que tengas ingresos para poder gastar en lo que necesites, te estoy dando mi confianza como Gerente o Líder para que puedas cumplir con el sueño de poder realizarlo sin demasiados requisitos. Pido responsabilidad ante todo y tu dni y servicio para que la Empresa te otorgue un "crédito personal" mediante el cual puedas recibir un pedido sin tener que abonarlo antes y con un plazo para hacerlo posteriormente. Ahora bien, es un crédito. Hay que pagarlo. Está a tu nombre y fue sacado con tu dni. O sea, afecta tu historial financiero y en caso de no cumplir, es informado tu incumplimiento a las Empresas encargadas de cobranzas, para que procedan a informarte y gestionar el pago. Todo esto es horrible como encargada de zona, tener que informártelo, porque cuando te incorporé, repito, puse un voto de confianza en vos, te quise ayudar y la promesa que hiciste se rompió. Lo único que te pido es que tomes conciencia de esto, que seas honrada y limpies la marca que esto te deja, a vos y a la confianza de quienes te dimos la oportunidad. Normalmente, pasa que te vas a enojar porque te cobremos, hables mal de mi, de la Líder y hasta de la Empresa (porque eso sucede siempre), pero debes tener en cuenta, que en el lugar donde vivís, y mas si es un pueblo chico, todo se sabe y las demás personas que busquen revendedoras para la línea que sea, al momento en que vos les escribas, se van a excusar y no te van a incorporar. Una deuda duele. A tu bolsillo, al de la Líder porque perdió parte de su trabajo con vos y a la Empresa, porque además pierde una Revendedora. Pero más duele la condena social y que seas señalada por "deudora". Entonces te pregunto y respondelo con una mano en el corazón, ¿Vale la pena perder tu honestidad, honradez y palabra por algo tan fácil de cumplir? Pensalo... por ahí la idea que tengas de la venta sea errónea y no veas el esfuerzo que hacen todas las personas que están detrás de una marca para poder cumplir con vos y cada una de sus revendedoras. No sé... a mi me duele tu falta de compromiso y de palabra. Ojalá que estas líneas te hagan recapacitar si te encontrás en esta situación. Recordá que NUNCA ES TARDE PARA MODIFICARLO Y VOLVER A EMPEZAR...
Saludos.