30/10/2023
Sin límites las personas compasivas (a veces llamadas codependientes o complacientes con las personas) a menudo ayudan a otros a resolver problemas... mientras su propia vida emocional está en ruinas.
Nos enseñaron a centrarnos en el exterior en lugar de nuestro interior, ayudar a los demás parece ser lo más importante que podemos hacer.
Mientras tanto, tú propio corazón está desesperado por un poco de ese cariño que das a los demás. Pero… no sabes cómo cuidar de ti. De hecho, nos han hecho creer que se supone que nuestro propio corazón es trabajo de otra persona. (¿No es eso enamorarse?).
Has dejado de lado tus propios sentimientos para ayudar a los demás durante la mayor parte de tu vida adulta (a menudo también de tú infancia). A veces te preguntas, "¿Cuando es mi turno?" Has estado esperando durante tanto tiempo. Algo tiene que cambiar. ¿Qué necesitas? Creo que la respuesta es simple. Son límites. Es decir, necesitas *convertirte* en límites.
Porque: Necesitas saber dónde empiezas y dónde terminas.
Necesitas saber qué es y qué no es tú responsabilidad.
Necesitas saber cuidar de ti mismo sin sentir culpa, especialmente saber cuidar tus sentimientos.
Las personas que suelen darse sin limites siempre esperan que los demás den lo mismo, cada persona tiene su manera de ver el mundo y no van a corresponder a tú misma manera de ser. Es por eso que puedes sentirte rechazo o mal querido.
Te enseñaron qué primero eran los demás y no aprendiste a cuidar de tí, por eso siempre esperas que los demás lo hagan. Pero es imposible que alguien te cuide, te respete o te amé si tu no lo haces por ti.
Establece limites en todas las áreas de tu vida, en todas tus relaciones y vivirás sin ese sentimiento de injusticia constante.
Recuerda que de acuerdo a tus vivencias creaste supuestos personales que se convirtieron en tu verdad, cuando en realidad son como anteojos con los que aprendiste a ver el mundo.
Cuando quieras qué tu mundo cambié empieza por ti.
Andrea Silva Psicólogo