09/06/2023
Estaba yo en mi segunda jornada de clase sentado en mi pupitre doble con tapa de madera, a mi lado el chunco Barreto, El enano Gonzales, La gorda Beatriz Y el negro Ocoro (ninguno traumatizado y todos mis amigos) el profe ve dormido a Barreto y de la superficie verde toma una almohadilla impregnada de polvo de tiza y cual beisbolista se la pone en toda la cabeza despertándolo y causando la risa de todos los 40 compañeros del salón, inmediatamente Barreto al frente extienda la mano y con una regla con una cuchilla metálica en el borde, Tan Tan Tan, regresa Barreto disgustado y mirando fijamente a Ocoro le dice nos vemos a la salida, el que toca mano toca cara y se vinieron los trompicones, veíamos religión, urbanidad, historia, taquigrafía, mecanografía, y todas las demás materias, no había recuperación ni logros, las entregas de notas eran una película de terror, los papas solo decían en la casa hablamos pero nunca hablaban. Los mayores y la autoridad se respetaban, uno quería ser Policía Bombero y Astronauta, si entiendes esto eres de una generación en vía de extinción, y como las nuevas generaciones ni buena ni mala, todo cambia y se transforma, es solo nostalgia.