01/09/2026
Cuando las ciruelas alcanzan un buen grado de madurez, algunas siguen un camino distinto después de la recogida.
Se extienden al sol y comienza una transformación lenta: poco a poco van perdiendo agua, concentran sus azúcares y su sabor y terminan convertidas en ciruelas pasas, uno de esos dulces que se hacen casi sin hacer nada. Bueno, sin hacer nada deprisa, pero con mucha dedicación.
Una forma tradicional de conservar la fruta mucho más allá de su temporada y de aprovechar todo lo bueno que nos regala el campo.
Ciruelas, sol, paciencia. Y tiempo al tiempo.