17/02/2026
El eclipse solar anular de este día no es visible desde nuestro país. De hecho, la gran mayoría del planeta no podrá observarlo directamente.
Se trata de un eclipse solar anular, conocido como “anillo de fuego”. Este tipo de eclipse ocurre cuando la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol, pero no lo cubre por completo. Debido a que la órbita lunar es elíptica, en esta ocasión la Luna se encuentra a una distancia tal que su diámetro aparente es ligeramente menor que el del Sol. En el punto máximo, cubre alrededor del 96 por ciento del disco solar visible y deja un anillo brillante de luz alrededor de su borde.
La secuencia global del fenómeno, medida en Tiempo Universal (GMT), comienza con la fase parcial a las 09:56 GMT, la anularidad inicia a las 11:42 GMT, el máximo ocurre a las 12:12 GMT, la anularidad termina a las 12:41 GMT y el eclipse parcial concluye a las 14:27 GMT. Estos horarios varían según la ubicación, ya que la sombra de la Luna recorre una franja específica de la superficie terrestre.
La fase anular será visible únicamente en regiones extremadamente remotas del hemisferio sur: una franja que cruza la Antártida y zonas del océano Austral. Incluso allí, el Sol estará muy bajo sobre el horizonte, con alturas aproximadas de entre 5 y 10 grados en estaciones de investigación como Concordia o Mirny, lo que hace que las condiciones atmosféricas y el relieve influyan decisivamente en la observación.
Fuera de esa estrecha franja de anularidad, el eclipse se verá solo como parcial en partes del extremo sur de Sudamérica, el sur de África, gran parte de la Antártida y regiones oceánicas cercanas. En América del Norte, Europa, Asia y la mayor parte de Latinoamérica, no habrá eclipse visible.
Este evento es especial por varias razones. La franja de anularidad es relativamente amplia en comparación con otros eclipses anulares recientes, con un ancho aproximado de más de 600 kilómetros. Además, marca el inicio de una secuencia de tres eclipses anulares en años consecutivos, lo que lo convierte en el primero de una pequeña serie astronómica.
Un punto fundamental: ningún eclipse solar es seguro de observar a simple vista sin protección adecuada. Incluso cuando el Sol parece casi cubierto, la radiación solar sigue siendo lo suficientemente intensa como para dañar la vista. Solo deben utilizarse filtros certificados diseñados específicamente para la observación solar.