03/11/2025
Mi mamá fue una mujer que siempre caminó, siempre activa, trabajando. Sin embargo al cumplir 80 años noté que sus piernas habían cambiado, no sabía que era debilidad muscular. Después vinieron periodos de anemia aguda grado III.
Hoy en día no puede caminar por si sola, ocupa la ayuda de una andadera; prácticamente ha perdido su independencia. Su dieta le ha ayudado a superar la anemia y cada semana tiene rehabilitación física, y en casa hace ejercicio, lo cual le ayuda a no perder la movilidad que aún tiene y no estar postrada en una cama.
La convivencia es también importante y aunque ella es seria y reservada disfruta convivir con otros adultos mayores.
Es muy duro envejecer así, cuando se pierde la independencia y movilidad.