15/04/2026
📕 EN PACHUCA (Y EL JARDÍN) NO HAY ESPACIO PARA EL ARTE
Los medios oficialistas de Hidalgo presentan la "limpieza" de las inmediaciones del Jardín del Arte como una simple "manita de gato". Esta acción refleja la estrecha visión de "orden" de los dirigentes estatales, quienes confunden el vandalismo con la eliminación de expresiones artísticas. El arte, sin embargo, es mucho más que un valor estético; es la voz y el grito del pueblo. A lo largo de la historia, los movimientos sociales, culturales y populares han utilizado representaciones gráficas para enmarcar y cristalizar momentos cruciales para los anales históricos.
Apenas en 2023, estudiantes del Instituto de Artes del Real del Monte crearon un mural en la fachada de su instituto. Esta obra artística no solo conmemoraba el enfrentamiento que tuvieron con evidentes "porros" de la universidad en la sede Abasolo, sino que también revelaba verdades incómodas para la UAEH. El arte, una vez más, demostró ser un espejo que la institución no deseaba mirar.
Este episodio, más que una molestia, es un recordatorio del fracaso diplomático de la UAEH, su verdadera naturaleza y la tensa relación con su estudiantado. Al optar por borrar el mural, la universidad no solo aniquiló la tolerancia a la expresión artística de los estudiantes, sino que también expuso la ausencia de sensibilidad y dirección artística con la que opera la administración.
La política cultural del gobierno de la capital hidalguense no llegó a los extremos de borrar un mural para negar su historia, el ayuntamiento simplemente opta por la negación de espacios de convergencia cultural, El proyecto que sustituyó al Jardín del Arte no tiene como objetivo impulsar las voces de la comunidad artística ni generar un ecosistema cultural (que podría volverse crítico). La visión gubernamental en Pachuca es un reflejo de la intolerancia a la pluralidad de ideas que impera desde Gobierno del Estado, quien no se alinea y aplaude los méritos de su visión de la 4T hidalguense no forma parte de su espectro político oficial, y esto incluye al arte, dada su innegable esencia política.
Lo previsible para el Jardín del "Arte" es la importación de artistas a modo desde la capital, cuya visión se limite al valor "decorativo" del arte. Esto resultaría en un minimalismo tanto ornamental como ideológico, produciendo un arte inofensivo que no perturbe, perpetuando así la lógica individualista y apática tan característica de Pachuca. Hoy, el jardín carece de arte; solo encontramos vacío, vacío en el ahora "Jardín del Silencio".