02/02/2024
Carta a María Asunciona Mas Trauco
Viernes 2 de Febrero del 2024
Besançon, Francia.
Estimada abuelita María
Espero que te encuentres feliz donde quiera que estés. Te escribo esta carta porque no nos hemos visto desde hace un año y medio. Durante el tiempo que te conozco, tantos años, me olvidé de decirte tantas cosas que no te dije verbalmente porque pensé que no era relevante decirte. Me excusaba debido a que mis acciones te decían lo que yo siento.
Varias veces te falté el respeto y me lamentaba por eso. No sabía cómo hacerte entender muchas cosas para que podamos vivir mejor juntos.
La verdad, no sabía cómo lidiar con tu frustración y rabia por no poder caminar más y tener que movilizarte en silla de ruedas; por envejecer y saber que ya no te era posible trabajar en el campo por más que lo desearas; por tener a tus hijos y nietos distantes el uno del otro, sin darte ni mostrarte amor ni visitarte continuamente como tu necesitabas; por quedarte sin tus propiedades pensando que al venderlos podrías ayudar mejor a tus hijos; porque el lugar donde vivíamos no era el adecuado para tí; por haber pasado por distintos abusos e injusticias en tu vida y que nadie haya considerado eso en cuánto daño te habían causado emocionalmente; por no haber tenido la oportunidad de ir a la escuela para estudiar y educarte como tú habías querido; porque los padres de tus hijas e hijo no fueron responsables con ellas y con él; porque los padres de tus hijas e hijo nunca te apoyaron emocionalmente ni económicamente para poder criarlos como tú hubieras querido; porque querías que tus hijas e hijo, nietos y nietas tengan una relación más cercana de afecto y unidad entre ellos pero no lo lograbas; porque no podías valerte por tí misma sin necesidad de pedir favores a otras personas; porque extrañabas a tu madre pero había fallecido; porque querías que te entiendan y no lograbamos entenderte.
Yo me concentré más en superar mis propios problemas y no fui consciente de lo que habías tenido que vivir para sobrevivir.
Sin embargo todas esas situaciones tristes de carencias, necesidades e injustias no te hicieron una mala persona. Mucha gente te recuerda por haber sido sociable, solidaria, amable, trabajadora, altruista, optimista, atenta, compasiva, generosa, honrada, leal, perseverante y tenaz.
Hoy se cumple un año desde que haz fallecido y te he podido comprender mejor. He podido comprender de dónde venía toda esa frustración y rabia que veíamos en tí muchas veces al vivir juntos.
Tu partida me hizo reflexionar mucho respecto a todo lo que yo aprendí de tí, todo. De cuánto conocimiento haz aportado a mi vida sin que me diera cuenta.
Quiero agradecerte por hacerme sentir protegido cuando el ex de mi madre me quería pegar. Contigo me sentía a salvo y por eso prefería pasar tiempo contigo, lo cual hizo que yo aprendiera muchas cosas buenas de tí. También quiero agradecerte por enseñarme a ir por el camino de los buenos valores aunque no siempre sea fácil, por enseñarme a ser solidario y altruista, por enseñarme a cultivar la tierra y criar animales, por enseñarme a cocinar, por enseñarme a amar sin necesidad de ser correspondido, por alimentarme bien cuando vivía contigo, por enseñarme cómo debe ser el cuidado y el gran valor de los adultos mayores, por enseñarme que el amor en todas sus formas es lo más importante, por enseñarme a darle valor a lo que realmente importa, por enseñarme una verdadera vida sostenible. Una vida sostenible que todo el mundo debería aprender y vivirla.
Guardo en mi memoria, aquel recuerdo de cuando llegué a Chontapampa a la edad de 8 años. Tu vida estaba en armonía con la naturaleza. Saber que tu sola habías construido esa armonía entre tu y la naturaleza, me hacía admirarte.
Admiraba verte cultivar distintas plantas y la delicadeza con que las cuidabas, verte criar tus distintos animales y el amor con que los tratabas, irnos a buscar leña caminando a una hora de distancia y regresar cargándolas en tus espaldas, ver que solo usabas yankis( por cierto ahora las uso en casa. Los mandé a traer de Perú) y no zapatillas, y verte feliz con ese estilo de vida en el campo junto a tus amistades y familiares.
Viviendo en Francia, he aprendido a valorar tu estilo de vida. Muchas veces pensé que seguir el camino de la modernidad era la solución para lograr el éxito y por eso preferí alejarme de vivir en el campo o de hacer lo que tu hacías. Me he dado cuenta que muchas personas hacemos eso y seguimos haciendo eso de forma equivocada, ya sea por falta de información o de coraje. Yo siempre admiré tu coraje y lo aprendí de tí.
Tú haz sido y eres una de las personas más importantes en mi vida y que nunca dudé en darte todo de mí. Sé que pude haber hecho más para darte todo lo que mereces pero ya es tarde para eso.
Seguiré tus enseñanzas para poder dar lo mejor de mí a los que me rodean, vaya a donde yo vaya.
Muchas veces te sueño, muchas veces te veo tan real pero cuando despierto me quedo con la frustración de no poder abrazarte, decirte cuánto te extraño y te quiero. Anoche te soñé también.
Siempre veo nuestras fotos y videos juntos.
Espero que seas muy feliz donde quiera que estés. Seguro que algún día nos reencontraremos.
Te extraño y te quiero,
Tu papacito ( así me solía llamar diciendo que yo era como un padre para ella)