28/08/2021
La agitación, el descontento, la misantropía y la autocomplacencia siempre han sido herramientas creativas para Slipknot. Pero nunca la máquina de odio de nueve piezas estuvo más enojada, más caótica o más infeliz que cuando escribieron y grabaron Iowa, que salió al mundo ese 28 de agosto de 2001. “Estás equivocado, jodido y sobrevalorado/Creo que voy a estar enfermo y es tu culpa/Este es el final de todo/tú eres el final de todo” canta muy cabreado Taylor en uno de los tracks más jodidos del disco “The End of Everything”, los rapeos guturales y la sincronización con esta sinfonía llena de brutalidad y perfección disonante hacen de momentos mágicos a más de 15 años de su salida.
Hubieron dos pilares responsables de esta magia brutal: el baterista Joey Jordison y el fallecido bajista Paul Gray trabajaron juntos en el marco de la mayoría de las nuevas canciones (curioso, ambos ya no están en la banda), y las que querían que fueran más fuertes y violentas que las de su primer álbum. El 17 de enero de 2001, Slipknot ingresó al estudio con Robinson para comenzar a registrar este gran Iowa. Root y Thomson, que estaban más interesados en el thrash y el death metal que en el nu-metal, agregaron una amplia variedad de pasajes de ello, y la demoledora “banda” de percusionistas y hombres con ingenio en el teclado/tornamesas desarrollaron las canciones con sonidos estruendosos y fuertes. Silenciadores, inductores de náuseas y disonancia experimental que expresaron el descontento de Slipknot con sentirse atrapado y obligado a producir.
Nunca más un disco de Slipknot sonó tan visceral como Iowa y difícilmente lo vuelvan a lograr, pese a que la banda ha tenido regresos que han saciado un poco esa sed de música nueva de sus fans, sobre todo estos últimos años, lo que plasmaron en este disco de 2001 es simplemente una maldita y brutal obra de arte.
Fuente: NACIONROCK
https://www.nacionrock.com/disco-inmortal-iowa-slipknot-2001/