31/12/2025
Este 2025 no fue un año fácil.
Fue un año de pausas forzadas, de silencios, de lágrimas que no siempre se vieron.
Un año de sufrimiento, de estrés, de noticias buenas… y otras que me sacudieron el alma.
Fue un año de batallas, especialmente con mi niña, donde aprendí que la fuerza no siempre grita, a veces solo resiste.
Un año donde el amor de mi familia fue mi refugio, mi ancla y mi motor cuando sentía que no podía más.
Krush también sintió cada pausa, cada ausencia, cada intento por seguir aun cuando el corazón estaba cansado.
Pero aquí estamos. De pie. Más humanos. Más conscientes. Más agradecidos.
Gracias por quedarse, por entender, por apoyar aun en mis momentos más vulnerables.
Este cierre no es un adiós, es un gracias.
Y este nuevo comienzo viene con más intención, más amor y más verdad.
— Karla ✨