16/12/2020
Es común escuchar “esas nuevas pedagogías” esas que ahora “están de moda”, donde los niños Y niñas pueden hacer lo que quieren, sin límites, los pasan por arriba a los padres, no conocen la autoridad.
Hay muchísima información en ese párrafo, con la cual podríamos escribir un libro entero.
Vamos a comenzar compartiendo información que creemos de suma utilidad si estamos dispuestos a generar cambios de paradigma:
¡Primero que, de NUEVAS no tienen Nada! Estas son pedagogías que datan de muchísimo tiempo atrás, pero en este último tiempo, y seguramente que tiene que ver con la evolución de la humanidad, y la necesidad de cambio, así como también de nuevas búsquedas, salieron a la luz este tipo de pedagogías, con evidencia científicas, que se habían llevado adelante en algunos lugares del mundo.
Gracias a la necesidad de repensar la infancia, la intervención del adulto, y la manera de mirar a los niños y niñas, Es que estas pedagogías hoy cobran vigencia e invitan a romper paradigmas de crianza y educativos.
En segundo lugar estas pedagogías pusieron en evidencia al sistema educativo Tradicional que resultó siendo insuficiente ante la necesidad de los niños y niñas como sujetos de derechos, donde desde la teoría a lo mejor se consideraba a los niños y niñas en algún fragmentos de la curricula, pero en su generalidad, según nuestra mirada, solo eran frases bonitas, ya que en las salas, no se respeta a la infancia, no se tiene en cuenta sus tiempos madurativos, y menos que menos sus intereses, por tal motivo los niños y niñas siguen siendo una tabla rasa, a quieren debíamos llenar de contenidos e información por “su bien” sin la opción de pensar en que era mejor para ellos, en realidad.
La Educación Emocional comienza a ser el foco principal desde donde miramos a los niños y niñas. Y desde donde se construye el cimiento para la formación del real “Sujeto de Derecho”.
Los niños y niñas son protagonistas verdaderos de sus vidas. Y Son RESPETADOS Y TENIDOS EN CUENTA.
Y los adultos son las personas encargadas de acompañar este proceso sin abusar del lugar que ocupan como “Adultos” y brindando las condiciones necesarias para que los niños y niñas puedan llevar adelante su infancia de manera saludable