29/10/2013
Será preferible que la ropa de tu recién nacido, sobre todo su ropita interior sea de tejidos naturales (algodón, lino, seda, batista..) ya que las fibras artificiales no absorben agua y, en caso de que se mojen, tu pequeño estaría más tiempo incómodo.
Las costuras serán lo más planas posible para que evites las rozaduras. Elige prendas prácticas: camisas y jerséis abiertos por delante, aunque también pueden abrocharse por detrás con cinta tipo velero o botones grandes. Los pantalones y petos que se cierran por la entrepierna te facilitarán el cambio de pañal.
Por lo general, la ropa no debe ser demasiado grande ni demasiado ajustada, sino la adecuada para la edad de tu pequeño. Debes prestar especial atención a la estación del año (recuerda que el exceso de abrigo es poco recomendable) y el momento (casa, paseo, viaje, etc.)
Una prenda para cada ocasión
A la hora de vestir a tu bebé debes tener en cuenta varios factores; la estación del año, el tiempo meteorológico del día y dónde estará el pequeño.
Si es invierno y pretenden ir de paseo, deberás tener en cuenta si está lloviendo o el día es ventoso, porque en tal caso será conveniente que lo abrigues bien con camisita y más de un jerséi (para que forme capas aislantes que protejan a tu pequeño), sin olvidar un gorro y los guantes.
Pero si es verano y hace mucho calor será mejor que vaya ligero de ropa, con una camisetita, un traje descubierto y el pañal, sin calcetitas. Claro, sin que olvides la gorra con visera.
En casa, cómodo...
Durante el verano, tu pequeño debe permanecer lo más fresco posible, para que la ropa no le impida transpirar. Si tu pequeño se encuentra en casa, será suficiente que lo vistas con una camisita de tirantes de hilo o algodón, o un body de manga corta y su pañal, incluso a la hora de dormir. Si el calor fuera excesivo y tu bebé transpira mucho, no lo tapes con la sábana y podrá prescindir de la camisita.
En cambio, si es invierno, toda precaución será poca. Si tu pequeño está empezando a gatear, habrá que ponerle un mameluco encima de la camisa y el jerséi o bien un trajecito tipo chándal de pantalón largo y abrigado. Para dormir bastará con el mameluco encima de la camisa de manga larga, siempre que lo tapes bien. Debes procurar que los cierres de as pijamas y los mamelucos para dormir no tengan adornos, lazos o botones que puedan molestar al pequeño o que resulten peligrosos.
Y durante sus paseos...
En verano, será suficiente que lo vistas con un traje de una pieza, bien fresco, evitando los cuellos muy cerrados. Son preferibles los trajes sin mangas y de cuello redondo y los trajecitos de dos piezas (de pantalón corto y camisita). Podrás prescindir de los calcetines, aunque si tu pequeño ya camina lo puedes calzar con unas sandalias abiertas por delante para facilitar la transpiración de su pie.
En cambio, durante el invierno, deberás ponerle sus calcetitas o medias gruesas y zapatitos adecuados para su edad. Encima del jerséi, del pantalón o del mameluco (cualquiera será bueno para pasear) ponle bufanda, gorro y guantes. Si se trata de un recién nacido, deberás taparlo bien con la sábana del cochecito y la mantita.
Cómo deberá ser la ropa del bebé
De tejidos naturales
Camisas y jerséis abiertos por delante o abrochados por detrás
Botones grandes o cinta tipo velero
Adecuada a su edad y también a la estación del año
Con el mínimo de adornos