07/02/2017
María. H en suspenso, hasta nuevo aviso.
La diseñadora, SUSANA PIUMA, nos cuenta su historia:
"La primera vez que tuve curiosidad por la moda fue a los 12 años cuando vi a mi abuela Amalia cosiendo un vestido de novias. Ese fue el comienzo de extensas y frecuentes visitas a su casa, lugar que me permitió sumergirme en telas importadas ostentosas y etéreas, moldes y costuras.
Durante mi adolescencia, la austeridad que me rodeaba me impulsó a ingeniármelas y a crear con poco dinero. Cosía mi ropa, jugaba, las pintaba y las teñía, a prueba y error, hasta dar con algo mejor de lo que me imaginaba. Mis amigas y vecinas del barrio empezaron a encargarme las prendas que yo lucía de día y de noche. A los 18 años decidí abrir una tienda. Estábamos en los setenta y mis vestidos con la técnica de Batik hacían furor. La cerré dos años después cuando nació mi primer hijo Isidro.
Ya con tres hijos, seguí cosiendo y creando vestidos para mujeres y niñas. Al mismo tiempo, hacía decoración de interiores y me anotaba en todo curso que se relacionara con mi pasión por el diseño. A los 28 años, inicié mi carrera de profesora de Artes Decorativas y allí desarrollé múltiples técnicas como el vitró, la cerámica en madera, confecciones en cuero, modelado en papel maché, flores de tela y tejido en telares.
En julio del 2001, caminando por el centro de Buenos Aires, descubrí tres bolsas enormes de recortes de cuero de oveja multicolores que alguien había desechado. Me las llevé a mi taller, ¡¡no sabía qué hacer con ellas!! Primero las desparramé en el suelo y clasifiqué por color, y luego hice unos cinturones, un monedero y una cartera para mi hija Mery. Estaba experimentando porque era un cuero muy fino, delicado y suave, especial para indumentaria.
Seguí trabajando e investigando el material hasta que un día de primavera se me ocurrió hacer flores con los moldes para tela. Al tercer intento salió el producto que yo quería. Mery fue a venderlas a los mejores locales de Palermo Soho.
A más de diez años de esa fascinante experiencia de diseño, estamos muy felices con los resultados obtenidos. Miles de accesorios vendidos en las principales capitales del mundo, cada uno de los cuales fue realizado enteramente a mano, con técnicas ancestrales, y con el ojo puesto en la versatilidad de la mujer actual".