25/04/2026
En ese viaje constante por descubrir quiénes somos, el alma inevitablemente se marca, dejando huellas que no son otra cosa que el mapa de nuestra propia historia.
Lo que hemos vivido tiene luz propia. No bailamos a pesar de nuestras heridas, sino precisamente, a ellas y desde ellas. Nuestra vulnerabilidad es el escenario donde nos volvemos reales, abrazando con orgullo todo aquello que fuimos y en lo que la vida nos ha transformado.
Esa mujer auténtica
Felices 39!
Gracias!