07/06/2026
Cuando registramos el logo NAF en 2017 no lo hicimos para guardarlo en un cajón ni para ponerle barreras a quienes forman parte de esta comunidad.
Lo registramos para proteger algo que sentíamos valioso: una identidad construida entre todos.
Por eso, una de las cosas que más nos emociona es ver el logo aparecer de manera espontánea en remeras, gorras, banderas, stickers, tatuajes, calcomanías y tantos otros objetos que nacen simplemente del orgullo de pertenecer.
Cada vez que alguien lleva el logo NAF porque se siente parte de esta comunidad, el logo cumple exactamente la función para la cual fue creado.
Gracias a todos los que lo usan, lo muestran y lo hacen suyo con respeto y cariño.
Al mismo tiempo, como toda marca registrada, existen usos comerciales que requieren autorización previa de NAF. Esto nos permite cuidar la identidad de la organización y asegurar que cualquier utilización comercial sea coherente con los valores que compartimos.
Pero no queremos que se pierda lo más importante:
NAF no es un logo.
El logo es apenas un símbolo.
Lo verdaderamente valioso es la comunidad de personas que le dio significado.
Y esa pertenencia, afortunadamente, no necesita autorización.