15/05/2023
“Había una vez un Gran Tecnico que fue llamado a arreglar una computadora de la que dependía gran parte del proceso productivo de una importante fábrica.
Sentado frente a la pantalla, oprimió unas cuantas teclas, asintió con la cabeza, murmuró algo para sí mismo y apagó el aparato.Procedió a sacar un pequeño destornillador de su bolsillo y dio vuelta y media a un minúsculo tornillo.Entonces encendió de nuevo la computadora y comprobó que estaba trabajando perfectamente.
El presidente de la compañía se mostró encantado y se ofreció a pagar la cuenta en el acto.
-”¿Cuánto le debo? “-preguntó.
– “Son mil DOLARES , si me hace el favor.”
– “¿Mil dolares ? ¿Mil dolares por unos momentos de trabajo? ¿Mil dolares por apretar un simple tornillito?
– ¡Ya sé que mi computadora es una parte fundamental de mi proceso productivo, pero mil dolares es una cantidad disparatada
– La pagaré sólo si me manda una factura perfectamente detallada que la justifique.”
El ingeniero asintió con la cabeza y se fue.
A la mañana siguiente, el presidente recibió la factura, la leyó con cuidado, sacudió la cabeza procedió a pagarla en el acto.
La factura decía:
Detalle de servicios prestados
1. Apretar un tornillo……….. …. …. …. …. … 1 dolar
2. Saber qué tornillo apretar………….. ….. 999 dolares