19/03/2026
El desierto no es abandono… es un lugar de encuentro con Él.
Hay momentos en la vida donde sentimos silencio de parte de Dios. Momentos donde todo parece un desierto: seco, vacío y sin dirección. Pero aun cuando no entendemos lo que sucede, Dios sigue obrando.
Muchas veces Él permite esos desiertos para apartarnos del ruido, de las distracciones y de aquello que ocupa Su lugar en nuestro corazón. En el desierto aprendemos a buscarlo, a depender de Él y a ponerlo nuevamente como nuestra prioridad.
Dios mismo lo expresó en Su palabra:
📖 “Por tanto, he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón.” (Oseas 2:14)
Aun cuando sientas silencio, Dios sigue hablando al corazón.❤️🔥