08/05/2024
Hoy llegué al taller temprano.
Media hora de caminata hasta llegar, que me obligo a hacer todos los días pues no es mi fuerte la actividad física. Además no tengo auto, y detesto esperar el bondi que nunca llega.
Hace mucho frío hoy, por lo que no pude evitar quejarme mentalmente un rato largo.
Caminaba y pensaba en todo lo que tenía que hacer hoy, y cada tanto pensaba en el frío, en que estoy cansada y en que me duele un poco la espalda.
Llegué apurada, me cambié, empecé a sacar las cosas de la mochila, medio en automático, como siempre.
Me acordé que traje el cuaderno de gratitud para hacerlo con tranquilidad acá, porque salí rapido y no llegué a hacerlo en casa.
Lo tiré arriba de la mesa de trabajo que había quedado desordenada de ayer casi al mismo tiempo que agarraba el termo y el mate para bajar a calentar agua y empezar a trabajar. Pensé "cuando suba me pongo con el cuaderno"...
Y ahí la vi. Vi la foto. No la que saqué con el teléfono y ustedes ven más arriba. La posta, la que me mostró en dos segundos lo que tenía que ver.
Pensar que durante más de 20 años hacía todo eso que conté más arriba para llegar a la oficina, prender una computadora y ponerme a trabajar para otro.
Pensar que lo padecía. Que muchas veces esa caminata hasta la oficina me llenaba de angustia.
Pensar que me despertaba el lunes esperando que sea viernes y me despertaba el viernes deseando que no fuera domingo.
Pensar que ahora doy por sentado que mi realidad es esta, con todo lo bueno y lo no tanto, y no lo agradezco lo suficiente, que tupé!
Con lo que me costó llegar hasta acá...
Así que voy a agradecer la caminata de hoy hasta el trabajo, el frío, el dolor de espalda (un poco, tampoco tanto!), los lunes, los viernes, los domingos y el mate que acabo de preparar y me acompañará toda la mañana mientras sigo bordando escarapelas. Y agradeciendo🙌🏻
La segunda foto es camino al taller. Gracias a mi por detenerme a observar un ratito esa belleza 🥰