16/07/2020
1.Son menos calientes
Seamos sinceras, no hay nada más incomodo que una toalla sanitaria desechable, sobre todo por el tipo de material con el que están hechas, básicamente plástico. Cuando usas toallas sanitarias de tela, tu piel puede respirar, por lo tanto, menos calor.
2.son más cómodas 🌎
Tu piel está en contacto con tela suave, lo que ayuda a que tu piel no se irrite.
3. Períodos más fáciles 🍃
Yo no soy médico, pero cualquiera que haya recibido la visita mensual y haya pasado de toallas desechables a toallas femeninas de tela puede dar fe de la disminución de dolores de vientre, inflamación y hasta infecciones vaginales que están asociadas con el uso de productos femeninos desechables.
4. Ahorras dinero 💚
Aunque la inversión inicial pueda parecer bastante costosa, si calculas la cantidad de dinero que gastas mensualmente en toallas sanitarias desechables y lo multiplicas por todos los meses que has tenido que usarlos y que te faltan por usar, pues la inversión inicial no parece tan alta. Las toallas sanitarias de tela pueden ser reusadas una y otra vez, así que no tiras tu dinero a la basura.
5. Ahorras tiempo 🌱
El simple hecho de no tener que salir corriendo a la farmacia de la esquina a comprar productos desechables es un ahorro de tiempo.
6. Diferentes tamaños 💜
Teniendo en cuenta que nuestros cuerpos son únicos y el flujo menstrual varía de persona a persona, las toallas sanitarias de tela ofrecen opciones para cada necesidad. Desde protectores diarios, pasando por flujo liviano, hasta llega al flujo postparto. ¡Hay algo para cada quien!
7. Materiales para escoger
Así como puedes encontrar las toallas sanitarias de tela en diferentes tamaños, lo mismo pasa con los materiales, puedes escoger entre algodón, bambú, franela, tela polar, entre otras. Además tienes la opción de que la tela sea orgánica o convencional.
8. Lavado fácil 🍃
Aunque el lavar las toallas desechables de tela parezca un paso extra, la verdad es que ya lavas tu ropa cada semana, así que lo único que debes hacer es recordar agregarlas en algún lavado de ropa que estés haciendo. ¡Nada extra a tu rutina de lavado!.