27/09/2026
Nos enseñaron que el poder estaba afuera: en hacer más, correr más, demostrar, producir, encajar.
Pero hay otro poder. Más silencioso. Más íntimo. El poder de frenar. De escucharte. De volver a vos y reconocer qué querés de verdad, antes de salir a buscarlo.
Poder ser una misma también es una forma de poder.
Y hay algo de eso que no pasa de moda. Las tendencias cambian, las formas cambian, las versiones de nosotras cambian. Pero conectar con tu interioridad, con lo que te mueve, con lo que tiene sentido para vos, sigue siendo profundamente humano.
Como el agua.
El agua no necesita tener una forma única para ser agua. Se adapta, fluye, encuentra su camino. Y, justamente por eso, permanece siendo lo que es.
Quizás la autenticidad tenga algo de eso: no aferrarte a una forma para demostrar quién sos, sino poder cambiar, crecer, explorar y seguir conectada con vos, con lo auntentico de vos.
No es quedarte quieta.
Es moverte desde vos.
Ahí empieza la vocación: cuando dejás de buscar afuera una forma de ser y empezás a escuchar lo que adentro ya sabe hacia dónde quiere ir.
Escribí VOCACIÓN y te cuento cómo puedo acompañarte.