19/08/2026
La verdad, este trabajo es un claro ejemplo de que no siempre se trata simplemente de “coser un agujero”, sino de encontrar una solución que sea cómoda, resistente y funcional para quien vuelve a usar el calzado.
En principio, no habíamos tomado el trabajo porque el calzado ya había sido intervenido anteriormente por otro zapatero. Pero, lamentablemente, el arreglo realizado había terminado generándole molestias y lastimando el pie de nuestro cliente, por lo que nos consultó si podíamos solucionarlo y mejorar el trabajo.
Lo primero que hicimos fue retirar por completo el parche anterior y la costura que tenía, ya que no brindaban el resultado adecuado. Luego colocamos una puntera interna de cuero de 1,5 mm, trabajando y rebajando cuidadosamente sus bordes para lograr una transición suave. De esta manera, buscamos que el pie pueda entrar y salir del calzado sin encontrar bordes que generen roces o molestias.
Una vez colocada y adaptada la pieza, procedimos a sellarla y asegurarla internamente mediante costura. Finalmente, trabajamos la parte exterior incorporando una tela tipo lona de color negro, elegida no solamente para mejorar la estética de la reparación, sino también para aportar mayor resistencia y durabilidad a una zona que se encontraba muy deteriorada.
🔨 Cada reparación tiene su desafío. Y cuando un trabajo llega con una reparación anterior que no funcionó, nuestro objetivo es buscar una solución que realmente sea cómoda, prolija y duradera.
👞 Taller de compostura de calzado
📍 Santa Rosa de Calamuchita