20/09/2014
La importancia de medir la cabeza del bebé
Desde antes de nacer, una de las mediciones más importantes que se realizarán de tu bebé será la del perímetro craneal o perímetro cefálico. Esta es, la medida del contorno de la cabeza en su parte más grande, que suele ser la que está encima de las orejas y las cejas.
Antes de nacer, las mediciones se realizan por ecografía y una vez que tu bebé nazca se medirá el perímetro de su cabecita en todas las consultas la pediatra. El perímetro cefálico irá aumentando según crezca el bebé, con esta medida se comprueba que su desarrollo es el adecuado. Este crecimiento de la cabeza es posible porque el cráneo del bebé está formado por varias placas móviles, las denominadas fontanelas que se irán soldando durante el primer y medio del bebé.
Al nacer son las fontanelas las que permiten el paso de la cabeza del bebé por el canal del parto, por eso es probable que el tamaño de la misma esté reducido debido a la presión producida en el nacimiento.
Lo normal es que la cabeza de un recién nacido mida unos 34 centímetros, generalmente es unos milímetros mayor en los varones. A partir de ahí la cabeza crecerá unos 12 centímetros durante el primer año, de hecho es una de las partes del cuerpo que mayor crecimiento experimenta. En torno a los 3 meses medirá 41cm, a los seis unos 44cm y unos 47 cm a los 12 meses. A partir del segundo año de vida el crecimiento se ralentiza y crecerá en 2 o 3 centímetros más.
Estas son las cifras medias de la tabla de valoración, no hay que preocuparse si nuestro bebé está por encima o por debajo de ellas, las propias tablas tienen en cuenta estas desviaciones y situarán al niño en uno u otro percentil. Lo normal es que el perímetro esté en relación con el resto de mediciones, si es un niño que está por encima de la media su perímetro craneal también será mayor.
Lo importante es que tener controlada esta evolución en el tamaño del cráneo nos va a ayudar a valorar si el crecimiento es adecuado, sobre todo durante los dos primeros años que son los más críticos. Si las fontanelas se sueldan demasiado pronto puede haber un problema de microcefalia, debido a factores genéticos o infecciones prenatales, si en cambio la cabeza es muy grande hablaríamos de hidrocefalia causada entre otros motivos por acumulación del líquido cefalorraquídeo. En todo caso será el médico el que valore si el perímetro es el adecuado.