Los primeros pasos
Comenzó en mi vida como una necesidad de “EMPRENDER”, haciendo sobre la marcha, prueba y error, capacitándome en las áreas en donde había huecos y pensando todo el tiempo en la forma de crecer y crecer. Desde chiquita crecí rodeada de trapos y agujas, mi mamá nos hacía la ropa y una de mis abuelas fue modista de Alta Costura. Creo que siempre fue mi juego preferido el crear ropa
y coser. Al terminar el colegio secundario decidí estudiar Diseño de Indumentaria, carrera que me costó mucho esfuerzo a mí y a mis padres. Reencontrarme con ese mundo tan mágico que se despliega entre texturas y colores, volver a los orígenes. En cada diseño traslado mi compromiso por crear un mundo mejor para todos nuestros niños. Cuando soñé con YA-PE-YU quería poder transmitir a los niños cosas realmente importantes a partir de la ropa. A veces la moda y el consumo se convierten en banalidades que nos desvían de lo que realmente “es importante”, por eso decidí trabajar desde el ARTE. Nos proponemos difundir el mismo con diferentes trabajos de artistas y niños. A través de nuestras prendas buscamos inspirar a los niños, apoyar su autoestima, su mirada y valoración y crear en ellos una conciencia solidaria. El presente
Es una empresa comprometida trabajamos con el Ministerio de Desarrollo Social, tomamos el compromiso de regirnos bajo las reglas de la economía solidaria, apoyando el comercio justo y el consumo responsable. Nuestras prendas están cosidas por talleres de microemprendedoras de esta forma ayudamos a pequeñas costureras en su trabajo diario y rechazamos todo tipo de trabajo esclavo. Por suerte el crecimiento es mucho y la familia se va agrandando, con nuevos amigos colaboradores, buscando todo el tiempo capacitarnos para seguir creciendo y con muchas ganas de que nuestro proyecto amplíe sus fronteras. Vendemos a pequeñas revendedoras, tiendas de diseño y también mantenemos puntos propios de venta minorista. Ser una empresa comprometida socialmente es una bandera que queremos seguir levantando.