06/07/2017
Recuerdo los inicios de Cariñito, el primer intento de logo, los primeros productos, las hermosas familias que fui conociendo y las primeras expos y ventas en mi casa. Aquí descubrí que quería llegar aún más allá con esa familia que me compraba un producto, que me gustaba responder sus dudas sobre algún tema de sus mapaternidades. Que en lo que yo pudiera ser útil para esa familia feliz lo haría. Y así pasó el tiempo, está tienda me permitió aportar dinero en mi hogar y a la vez poder estar presente en cada etapa de mi hija. Por ella empezó esto, ella es mi Cariñito y así como la gesté a ella, gesté a este hijo virtual que me entregó tanto.
Pero este espacio se fue apagando, mi máquina de coser se fue llenando de polvo y un nuevo rumbo tomó mi vida.
Los que me conocen saben donde hoy me encuentro, que sigo aquí en lo virtual pero también en la presencia, acompañando la maternidad como alguna vez lo hice en este lugar.
Cariñito cierra sus puertas lentamente, aún quedan algunos productos para quienes me contactan por interno, para los clientes regalones. No sé cuando la puerta se cerrará por completo, por mientras me voy despidiendo de a poco, despacito para asimilar el adiós y aminorar la nostalgia que me produce este espacio.
Gracias por leer y mantener su me gusta después de tanto tiempo