28/01/2026
Jajajjaja
A Oliver y Ginger ya los conocen en el barrio porque salen todos los días a comprar pan a la tienda de la esquina.
Pero ese día quisieron ahorrarse el trabajo. Vieron a un joven salir con una bolsa llena de pan y decidieron cambiar de plan. Mientras uno de los perritos se le acercó para distraerlo, el otro aprovechó el momento, le quitó (tomó prestada) la bolsa con panes de las manos y salió corriendo feliz con el botín.
Llegó hasta la casa orgulloso, pero la jugada no duró mucho. El dueño se la quitó enseguida y fue a devolverla al joven, que todavía no entendía bien qué acababa de pasar.