26/05/2026
Y bueno… no podía terminar esta serie hablando solo de Adriana, porque antes de ella estuvieron mis tres hombres🤍
Yo SIEMPRE quise ser mamá. Pero de verdad, desde chiquita. Mis amigas me decían Susanita, como la de Mafalda, porque yo soñaba con casarme, tener hijos, una casa llena y jugar a la familia feliz. Y honestamente… la vida me regaló exactamente eso.
Al año de casarme nació Diego y yo no les puedo explicar la felicidad que sentí. Ese niño era todo lo que yo había imaginado para mi vida. Además fue un bebé tranquilo, sereno, facilísimo… de esos que hacen que uno diga: “sí, tengamos otro”.
Y bueno… llegó Mauricio 😂
El gordo más delicioso del planeta. Comelón, charlatán, amiguero, el que se iba con todo el mundo y el que nos revolucionó la casa entera. Ahí entendí que los hijos sí pueden ser completamente distintos y que uno puede amar personalidades opuestas exactamente igual.
Después vivimos una pérdida muy dolorosa como familia. Un bebé que llegó, pero se fue demasiado pronto. Y aunque en esa época casi no se hablaba de esos temas, nos marcó muchísimo.
Y tiempo después llegó Santiago, mi bebé arcoíris, el MiniMime oficial de esta familia. Desde la ecografía el doctor me decía: “AnaMilena, este niño es igualito a usted” y hasta el día de hoy nos lo siguen diciendo.
La verdad, mi vida con ellos fue espectacular. Yo fui una boy mom feliz. Muñequié con mis hombres, les cosía, les inventaba cosas, empecé en la moda literalmente por ellos. Diego despertó todo eso en mí. Yo no sabía nada, pero quería hacerles ropa, crearles cosas, verlos lindos… y así empezó esta historia.
Y hoy, mirando todas estas fotos y recordando cada etapa, solo pienso qué vida tan linda he construido.
Con caos, con dolor, con risas, con aprendizajes… pero llena de amor. Y al final, eso era exactamente lo que soñaba cuando me decían Susanita🤍
-Ana Milena