09/07/2023
Alas de Mariposa
Por mucho tiempo ella pensó que lo que sucedía era normal, que era normal el sufrimiento y parte de la vida la tristeza y las lágrimas.
Hasta que un día se dió cuenta que del otro lado del invierno, había un mundo diferente al suyo.
Armándose de valor decidió correr el riesgo y quitándose las ataduras
(a las que ya sentía como parte de su vestuario) y secándose las últimas lágrimas derramadas, corrió en pos de esa leve luz que le indicaba el camino a seguir.
Cuando volteó a ver tras de sí, se dió cuenta que las huellas dejadas eran cada vez menos marcadas, a tal punto que, entre más avanzaba sentía más fragilidad al caminar.
Cuando por fin llegó al punto de donde provenía la luz, ésta le iluminaba por completo el rostro y cuando se vió en el espejo de una laguna natural que ahí estaba...
¡Milagro de los milagros!... Ella notó que su mirada era distinta, que una sonrisa se había impregnado en su cara, y las ataduras habían desaparecido completamente.
Ella se sentía frágil, ella se sentía libre; y cuando el sol asomó por el horizonte, tuvo la sensación de que por la espalda le estaban naciendo alas, y por primera vez en muchos años, se sintió libre y feliz.
Y sabiendo perfectamente de la metamorfosis que había sufrido; sintiéndose una mujer libre... ¡Comenzó a volar...!
Wuilder Cifuentes Rivera