12/11/2021
Hola holaaaa mis amigos amantes de lo sustentable y del medio ambiente!! 😃🍃
Soy una chica muy inquieta y realmente este tema de el cuidado de los recursos naturales me apasiona, y saber que puedo contribuir a impactar lo menos posible al ecosistema mediante prácticas como la sustentabilidad en la moda, realmente me hace feliz... muy feliz.
Es por ello que hoy día os traigo un nuevo post que habla de las 15 maneras de como podemos ser más sustentables y como aprovechar aun más los recursos que tenemos a ✋ mano... a saber la ropa, si, ese recurso que no es renovable pero que si no lo sabemos administrar al ser desechados inevitable para en lugares donde realmente impacta de manera no muy positiva al medio ambiente..
Sin más... a continuación los siguientes consejos:
1. Compra menos y mejor
Puede que sea un cliché, pero el mantra ‘compra menos y mejor’ es clave cuando piensas que se produce la abrumadora cantidad de 100 mil millones de prendas al año en todo el mundo. Antes de comprar algo, Harriet Vocking, jefa de marca de la consultora en sustentabilidad Eco-Age, recomienda que te preguntes tres cosas esenciales: ¿Qué estás comprando y por qué? ¿Qué necesitas en realidad? ¿Te lo vas a poner al menos treinta veces?
2. Invierte en marcas de moda sustentable
Comprar mejor también puede significar apoyar a diseñadores que promuevan prácticas sustentables, incluyendo marcas como Collina Strada, Chopova Lowena y Bode, quienes usan textiles suprarreciclados en sus diseños. Reducir tu búsqueda a piezas en específico también puede ayudar, ya sea que busques marcas que produzcan ropa deportiva de manera más sustentable (como Girlfriend Collective e Indigo Luna), trajes de baño (Stay Wild Swim y Natasha Tonic) o mezclilla (The New Denim Project, Outland Denim y Re/Done).
3. Compra cosas vintage y de segunda mano
Ahora que lo vintage y la segunda mano cada vez es más accesible gracias a páginas como Sale Chop Chop, Troquer, The RealReal, Vestiaire Collective y Depop, considera comprar cosas que alguien más haya apreciado cuando vayas a aumentar tu guardarropas. No sólo ampliarás la vida de esas prendas y reducirás el impacto ambiental de tu guardarropas, sino que podrás encontrar cosas únicas que nadie más tendrá. Busca inspiración en Rihanna y Bella Hadid, ambas aficionadas de lo vintage.
4. Prueba rentar
En vez de comprar un vestido nuevo para esa boda o carne asada este verano (si lo permite el COVID, por supuesto), ahora es más fácil que nunca rentar algo. Según un estudio, en Reino Unido se compran hasta 50 millones de prendas cada verano y sólo se usan una vez. Es un hábito sucio del que tenemos que librarnos rápido, pues cada segundo se quema o tira en un vertedero un camión de basura lleno de textiles.
5. Evita el greenwashing
Conforme los consumidores se vuelven más conscientes de su huella de carbono, el greenwashing o pseudoecologismo —cuando las marcas hacen declaraciones vagas, engañosas o falsas para sugerir que son más ecológicas de lo que son— es cada vez más generalizado. No te dentengas en los eslóganes como ‘sustentable’, ‘ecológico’, ‘consciente’ y ‘responsable’: investiga si las marcas tienen políticas detalladas que sustenten lo que anuncian.
6. Aprende de materiales
Entender el impacto de los materiales es crucial para comprar de manera sustentable. Una buena regla general es evitar los sintéticos vírgenes como el poliéster —que constituye el 55% de la ropa de todo el mundo—, porque se derivan de hidrocarburos y tardan años en deshacerse. No todos los materiales naturales son iguales: el algodón orgánico, por ejemplo, usa mucha menos agua que el normal, y no necesita pesticidas dañinos.
Busca certificaciones de la Norma Global para Textiles Orgánicos (para algodón y lana), el Grupo de Trabajo de la Piel (para piel) y el Consejo de Administración Forestal (para la viscosa) para asegurarte de que los materiales usados para hacer tu ropa tengan un impacto menor en nuestro planeta.
7. Pregunta quién hizo tu ropa
Ahora que la pandemia está subrayando las dificultades extremas a las que se enfrentan los trabajadores textiles de todo el mundo, es fundamental que la gente que hace nuestra ropa reciba un salario justo y tenga condiciones laborales seguras. Busca marcas que hagan pública la información sobre sus fábricas y sus políticas salariales y de condiciones laborales.
8. Busca metas científicas
Para averiguar si una marca en serio quiere reducir su impacto ambiental, un buen inicio es revisando si está comprometida con una meta científica. Las marcas inscritas en la Iniciativa de Metas Científicas, por ejemplo —que incluye a Kering, dueña de Gucci, y a Burberry—, deben tener metas para reducir las emisiones de CO2 que concuerden con el Tratado de París.
9. Apoya marcas que tengan un impacto positivo
Las marcas ecológicas como Mara Hoffman y Sheep Inc están empezando a pensar cómo la moda puede tener un impacto positivo en el medio ambiente en vez de sólo reducir el negativo. La agricultura regenerativa —prácticas agrícolas como no arar y sembrar encima de otros cultivos— es una tendencia creciente en la moda que intenta restaurar la salud del suelo y la biodiversidad.
10. Cuidado con los químicos dañinos
Los químicos escondidos que se usan para tratar nuestra ropa son cosa seria: contaminan las fuentes de agua y representan un riesgo para los trabajadores textiles. Busca las certificaciones Made in Green, de OEKO-TEX y Bluesign, que emiten requisitos para el uso de químicos durante el proceso de manufactura.
11. Reduce tu huella hídrica
Dado que la producción de textiles usa la asombrosa cantidad de 93 mil millones de metros cúbicos de agua al año —el equivalente a 37 millones de albercas olímpicas—, deberíamos ser más conscientes de la huella hídrica de nuestra ropa. Como mencionamos antes, el algodón orgánico usa bastante menos agua que el convencional (91% menos, según un estudio), mientras que el uso de tintes bajos en agua también reduce el consumo hídrico.
12. Sé consciente con la moda vegana
Mientras que los materiales derivados de animales como la piel y la lana incluyen preocupaciones ambientales y éticas, las alternativas veganas, que casi siempre contienen cosas sintéticas, también pueden resultar dañinas para nuestro planeta. Por suerte, están entrando innovaciones emocionantes al mercado, como la piel Mylo de Bolt Threads, hecha de micelio —las raíces de los hongos—, que ya adoptó Stella McCartney.
13. Cuida tu ropa
Extender la vida de tu ropa es crucial para reducir la huella ambiental de tus prendas, y para asegurarte de que no terminarán atascando vertederos después de uno o dos años. Garantiza que dure lo más posible no lavándola de más (lo que también reducirá tus emisiones de CO2 y tu consumo de agua) y arreglándola en vez de tirarla.
14. Evita la contaminación con microplásticos
Como es difícil evitar lo sintético por completo (el náilon y el spándex siguen siendo necesarios en la ropa deportiva y la ropa interior para lograr que sea elástica), lavar la ropa puede liberar miles de microplásticos a los ríos y océanos, cuya fauna podría intoxicarse al ingerir. Por suerte, hay una solución sencilla: invertir en un filtro de microplásticos como la bolsa para lavar Guppyfriend, en la que puedes meter tus prendas sintéticas, o una Cora Ball, que puedes meter con tu carga de ropa.
15. Asegúrate de que tu ropa tenga una segunda vida
Al limpiar tu clóset, ser consciente de cómo desechas tu ropa te ayudará a evitar que termine en un vertedero. Revenderla u organizar un intercambio es la mejor manera de garantizar que tenga una segunda vida, al igual que donarla a la caridad y a organizaciones que busquen ropa usada. Para las prendas desgastadas que ya no puedan repararse ni reusarse, busca planes de reciclaje específicos, de ser posible.
Espero que este post te haya ayudado a despejar algunas dudas.
Estaré encantada en compartir mucha más información como esta.