11/05/2026
Las hermanas Balcucho tejen mucho más que lana, tejen una vida compartida. Pastorita, guardiana del legado de su madre, hila con paciencia y amor cada hebra, mientras ayuda a su hermana Isbelia a urdir el telar, como lo han hecho desde siempre. Isbelita, con la destreza que la acompaña desde su adolescencia, transforma las hebras en cobijas de patrones vibrantes y ruanas que conservan los tonos naturales de la oveja.
En cada entramado de este telar habita una historia, en cada tejido permanece viva una tradición que une a la familia. En el colectivo Lana y Niebla, el arte de tejer sigue siendo un lenguaje de amor que se transmite de generación en generación.