13/09/2026
Ella es ciudadana de la tierra entera,
sin fronteras que detengan su andar,
lleva en el alma la primavera
y en la mirada el inmenso mar.
Un sombrero, corona que ella elige,
completa el lienzo de su existir,
ala ancha que la protege y bendice,
mientras se lanza a descubrir.
En las calles de Londres, bajo la lluvia,
con su fieltro y noble distinción,
es elegancia que la noche rubia
observa con callada admiración.
O en la sabana africana, audaz viajera,
con su paja y alma de aventura,
mientras el sol su silueta venera
y ella se funde con la natura.
En París, en Nueva York, en cada rincón,
el sombrero es cómplice de su viaje,
amigo fiel que, con devoción,
la acompaña en su dulce pasaje.
Pero trae en la sangre la luz del trópico,
la calidez, el ritmo y el candor:
mujer de Brasil, encanto exótico,
que viste al mundo con su esplendor.