01/06/2026
🩷 Abuela, ¡lo estamos logrando! ¡Si al menos pudieras verme! Lo que no pudiste alcanzar, por tu época, por los prejuicios... lo he ido construyendo de a poquito.
Tú anhelabas trabajar en la Fábrica Lidia Doce, haciendo confecciones. Pero "una mujer casada no trabaja para la calle". Así que la Singer y tú tuvieron que conformarse con coser para la familia.
Yo anhelaba tener un negocio propio. Con muchos miedos, dejé mi trabajo como Ingeniera Industrial y dejé inconcluso el capítulo de la maestría. Así que la Singer y yo empezamos a bordar nuestros sueños.
Primero la remodelación de ropas recicladas para que estuvieran a la moda las amigas de la universidad. Luego la confección de los vestidos de graduación. Más tarde comprar una máquina de coser industrial y luego otra y otra, cada una más especializada que la anterior.
Tu casa, abuela, nuestra casa, es hogar y, al mismo tiempo, taller de confecciones. Se ha llenado de telas, hilos, agujas y ese sonido especial de las máquinas que van haciendo realidad nuestro sueño.
Cada logro es un recordatorio permanente de esas primeras agujas que me dejaste romper en la Singer que sigue presidiendo el taller.
¡Gracias, abuela!
Un abrazo hasta el cielo.
PD: Sirva este post, además, para presumir el cartel deKaruka que hicimos conDLANT para la Tienda La Maisón.