17/07/2019
Para que nuestros hijos crezcan emocionalmente seguros y confiados, necesitan que los padres sean cálidos pero firmes, cuando la situación así lo amerita.
El padre efectivo es amable, gentil y cercano con sus hijos, pero puede desplegar una firmeza “tranquila” cuando la necesita.
Todos los que hemos viajado en avión hemos visto a los auxiliares de vuelo dar la misma charla de seguridad de siempre, en la que nos explican cómo ponernos los salvavidas y/o cómo usar las máscaras de oxígeno en caso de emergencia.
¿Por qué creés que te piden que te pongas vos la máscara de oxígeno antes que a tus hijos?
En el caso de padres o madres que viajan con sus hijos, es normal y entendible que pongan la seguridad de sus niños primero, antes que la de ellos, y quizás el instinto los haga desobedecer la orden del auxiliar y colocar la máscara de oxígeno primero a su hijo o sus hijos, antes que a ellos mismos.
Sin embargo, esto es un grave error que puede terminar en una tragedia.
En el caso de una pérdida de presión de cabina en un avión, cualquier persona adulta debe ponerse la máscara de oxígeno antes de intentar ayudar a otros, incluso a sus hijos, porque, de no hacerlo, posiblemente pierda el conocimiento y termine sin ponérsela a sí misma o a nadie más.
Esto es análogo a la educación de nuestros hijos y alumnos: primero me ayudo yo, adulto, para luego poder ayudar a los niños.
El mantener la calma y responder, en vez de reaccionar, es lo que va a permitir que puedas conectarte mejor con ellos.
Eso significa que tenés que aprender a autogestionar tus emociones.
Después de todo, educar no se trata de qué hace el niño, sino de qué hacemos nosotros en función de eso.
Nuestros hijos y alumnos están aprendiendo. Esto significa que alguien debe enseñarles. El problema no es que ellos actúen como un niño (en definitiva, ¡son niños!). ¡El problema es cuando el adulto se comporta como un niño!
Si queremos que los chicos aprendan, debemos mostrarles cómo hacer las cosas.
Enseñamos cuando específicamente les hablamos o explicamos algunas cosas, pero además enseñamos sin darnos cuenta, cuando nos observan, cuando nos imitan, cuando modelan nuestros comportamientos.
¿Qué opinan?
Los leo!
Un abrazo,
Laura
de Fuertes y Felices, de Laura Lewin (Ed. Bonum)
Editorial Bonum Educación