05/05/2015
La ropa sexy es parte de la moda de ahora, incluso en los diseños para niñas pequeñas estamos viendo ese toque sexy. ¿Es así como deben vestirse las niñas y adolescentes? No nos estamos dando cuenta que la moda, además de ser una forma de expresión, es una forma de comunicación no verbal y está queriendo comunicar el tipo de persona que somos.
Hay una moda clásica, una moda vanguardista, vinta ge y sexy. Atrás quedó la forma de vestir recatada. Y no estoy hablando de vestir tradicional o con manga larga y cuello de tortuga. La cuestión es que hoy hay que mostrar más piel, más escotes, más minifaldas… La desnudez se está volviendo la norma y cada vez somos más tolerantes a esto.
¿Es que de verdad queremos a cada momento estar seduciendo con nuestra manera de vestir? Esto no es algo tan simple como la moda, estamos viendo una hipersexualizacion de nuestras niñas, niños y adolescentes a cada vez más corta edad sin darnos cuenta de los efectos que esto puede tener a largo plazo.
De acuerdo con diversos estudios, esta temprana sexualización en las niñas y jóvenes está generando que las chicas tengan relaciones sexuales a temprana edad, que no desarrollen una sexualidad sana, desarrollen problemas alimenticios, baja autoestima y depresión.
Como madres, debemos enseñar a nuestras hijas que sepan decidir a qué tendencia decirle sí para vestir de forma adecuada. No estoy diciendo que vistan como monjas, yo en lo particular amo la moda, la ropa, los zapatos, los accesorios y me gusta verme coqueta y arreglada pero hay que saber que siempre es mejor enseñar más cabeza y corazón que piel.
Lo anterior no solo se aplica a las niñas sino también a los chicos. Por ejemplo, cuando usan aquellos jeans a punto de caérseles que muestran la mitad de la ropa interior, en realidad, debemos entender que dentro del proceso de niño de hacerse independiente y dentro de la rebeldía de la adolescencia, la ropa es una forma de expresión. Sin embargo, hay ciertas reglas para enseñarles a nuestros hijos a cómo vestirse pero sobretodo enseñarles a evaluar las influencias externas a las que están sometidos.