08/05/2025
¡NO! CON EL SEGUNDO HIJO NO ES MÁS FÁCIL.
Con el primero toda tu atención y tu tiempo se centraba en uno, en sus siestas, en su rutina, en alimentarlo y cuidarlo, eres primeriza decían todos.
Después te hiciste experta en ser mamá de uno, siestas perfectas, nada de sal hasta el año, nada de azúcar hasta los dos, lo menos de pantallas posible, cita con el pediatra cada mes y rutina exacta.
Pero ahora con dos hijos eres novata, vas de nuevo, tienes que dividir tu horas, necesitas organizarte mejor, tomar más tiempo, buscar más momentos de conexión con el mayor para que no se sienta desplazado.
A tu bebé le toca hacer siestas en el carro, en la carriola, con gritos, con berrinches, con música, con tv prendida, etc. Le toca llorar porque quiere leche pero estás bañando al grande, y solo puedes hacer una cosa a la vez.
El mayor tiene que verte durante horas abrazando y sentada amamantando a tu bebé, y él esperando su turno.
Ahora no solo duermes mal toda la noche, tampoco puedes descansar durante el día porque el mayor busca más atención y la poca energía que te queda se te va ahí.
Pero eso si, si te haces más mañas, aprendes a vestir al grande con una mano mientras cargas al otro con la otra, aprendes a usar un pie a falta de un brazo libre, aprendes a hacer mil cosas al mismo tiempo y a ser más rápida.
Dicen que con el tiempo se hace más fácil, conforme crecen, pero no creo…. ¡No se hace más fácil nunca, pero si lo vas haciendo mejor!
Mamá, tu que me lees, te quiero decir algo: ¡Lo estás haciendo excelente aunque creas que no!
Y ¿A ti también te dijeron que el segundo era más fácil o que era el doble de trabajo?
Un bebé feliz