23/08/2026
La tarea de Jayden
Jayden era un niño muy alegre al que le encantaba jugar con sus amigos después de la escuela. Un día, al llegar a casa, dejó su mochila sobre la mesa y salió corriendo a jugar.
—¡Jayden, recuerda que tienes tareas! —le dijo su mamá.
—Después las hago —respondió él mientras corría al patio.
Cuando llegó la noche, Jayden recordó que tenía que hacer una tarea de Matemáticas, leer un cuento y preparar un dibujo para la clase del día siguiente.
—¡Ay, no! —exclamó Jayden—. ¡Me olvidé de mis tareas!
Se sentó rápidamente a estudiar, pero estaba cansado y tenía mucho sueño. Al día siguiente llegó a la escuela preocupado porque no había terminado todo.
Su maestra se acercó y le preguntó:
—Jayden, ¿qué pasó con tus tareas?
El niño, un poco avergonzado, respondió:
—Preferí jugar y dejé todo para después.
La maestra sonrió y le explicó:
—Jugar es importante, pero también debemos cumplir con nuestras responsabilidades. Si organizas tu tiempo, podrás hacer tus tareas y después tendrás tiempo para divertirte.
Jayden comprendió la lección. Desde ese día, al llegar de la escuela, primero organizaba sus tareas, las terminaba con dedicación y luego salía a jugar.
Y así descubrió que cumplir con sus responsabilidades también podía hacerlo sentir feliz y orgulloso.
Moraleja: Si organizamos nuestro tiempo y cumplimos con nuestras tareas, podemos aprender, divertirnos y disfrutar mucho más.