18/06/2026
El 6 y el 9 me enseñaron una gran lección sobre la vida. ❤️🤟
Yo veo dos mundos diferentes porque vivo entre los dos.
Nací sorda, pero crecí en una familia oyente. Desde pequeña aprendí a observar el mundo de una manera diferente. Mientras muchas personas oyentes aprenden principalmente escuchando, yo aprendí mirando, observando y sintiendo lo que ocurre a mi alrededor.
En el mundo oyente veo oportunidades que muchas veces nacen de la comunicación oral: estudios universitarios, profesiones, negocios, viajes, reuniones familiares donde todos hablan, llamadas telefónicas, noticias en televisión y una sociedad diseñada para quienes escuchan.
En el mundo sordo veo una comunidad unida por la experiencia visual: lengua de señas, intérpretes, cultura sorda, escuelas para sordos, cursos de señas, videos accesibles, ferias de emprendedores sordos, arte, identidad y apoyo mutuo.
También veo los desafíos de ambos lados. A veces los oyentes no comprenden la experiencia de una persona sorda. Y a veces las personas sordas encuentran barreras para acceder a la educación, el trabajo o la información. Por eso aprendí a caminar entre los dos mundos.
Yo no estoy solamente en un lado.
Tengo dos idiomas, dos culturas y dos comunidades.
La lengua de señas forma parte de mi identidad.
El español forma parte de mi vida diaria.
Por eso puedo entender por qué una persona ve un 6 y otra ve un 9. No siempre significa que alguien está equivocado. Muchas veces significa que cada persona observa la realidad desde un lugar diferente.
Mi experiencia me enseñó que la inclusión no es obligar a una persona a pensar igual que otra. La inclusión es escuchar, observar, respetar y comprender diferentes perspectivas.
❤️ Yo pertenezco a dos mundos: el mundo sordo y el mundo oyente. Ambos forman parte de quien soy. ❤️
— Guady’s ✨