12/09/2017
Alanis Ortega
55 min
CONSIDERACIONES DE CÓMO SER UN BUEN CONSULTANTE DE TAROT.
Para evitar perder el tiempo en la lectura, dar vueltas en círculos sobre temas ya trabajados o revisados, lo importante antes todo es
1) ESTAR ABIERTO: es posible que el Tarotista nos proponga trabajar sobre cosas que nos molesten, nos den miedo, o nos cuesten enfrentar. Lo mejor que podemos hacer es entregarnos a sus brazos y que nos guíe hacia donde es el mejor lugar para ir. Lo importante es aceptar lo que nos dice y considerar la posibilidad de que aunque lo que estamos escuchando no nos guste, es probable que sea una forma de ver la realidad de manera nueva que no habíamos considerado con anterioridad.
2) SER AMABLE CON EL TAROTISTA: Es recomendable ser amable con el Tarólogo: tiene una tarea dura, está enfrentándose a nuestros miedos junto con nosotros y necesita de todo nuestro apoyo para esta tarea. Cuánto más cómodo se sienta él, mejor hará su trabajo, y por ende, más nos ayudará a nosotros.
3) REFLEXIONAR SOBRE LOS TEMAS A TRABAJAR LOS DÍAS PREVIOS A LA CONSULTA: Lo mejor es llegar a la consulta con un tema pensado, o por lo menos con una inquietud definida. Puede ser también útil seleccionar varios temas o situaciones que nos inquieten y queramos revisar. Si llegamos a la consulta sin reflexión previa, es probable que perdamos tiempo importante de la sesión en encontrar el motivo de consulta cuando ya lo podríamos haber trabajado de antes y aprovechar ese momento para indagar más a fondo sobre lo no revelado. Se puede traer escrito o simplemente en notas mentales.
4) NO DUDAR: Si nos entregamos y ya estamos involucrados en una situación o circunstancia de consulta de Tarot, lo mejor que podemos hacer es entregarnos en nuestra totalidad. Ya lo decidimos, ya comenzamos, y lo mejor que podemos hacer, es estar atentos, despiertos, conectados y confiar en quien tenemos enfrente. Enviarle al tarólogo nuestra energía y darle toda nuestra atención puede ser un factor fundamental para el éxito de la consulta: de seguro colabora en gran parte a obtener excelentes resultados.
5) SER SINCERO: Muchas veces, cómo Tarotista, pude observar que la gente no dice la verdad ante preguntas claves que surgen en la sesión y que pueden definir la consulta: o bien la disfrazan, la ocultan o la niegan. A veces es concientemente, a veces por vergüenza, y otras veces simplemente como mecanismo de defense
Al tarotista realmente no le modifica si la persona que tiene enfente tiene dificultades para dormir, perversiones, favoritismos o engañó a su pareja. Es un momento de comprensión, de abrazo, de cariño y de amor, donde todos los “defectos” o “debilidades” del consultante serán contenidas, trabajadas y aceptadas en pos de encontrar junto al tarólogo una solución o un camino de cómo el consultante puede trabajar con estos problemas.
El tarólogo jamás juzgará a partir de sus preconceptos o su estilo de vida lo que el consultante trae a la sesión: es un ser imparcial, que se mantiene objetivo ante las declaraciones del consultante, ya que el que habla a través de él es el Tarot, y no el mismo.