23/08/2026
A veces tu mundo gira más rápido de lo que puedes soportar y es mejor parar. Porque el precio de esa velocidad es perderte todo lo que está pasando mientras corres.
Ser autónoma es duro, mucho que hacer, mucho que pagar y demasiado en lo que pensar. No pensar, solo estar, era lo que más necesitábamos
Es difícil tomar la decisión de parar cuando te va bien en lo que haces, por el miedo de estar abandonando algo a lo que has dedicado años de esfuerzo, trabajo y que te está sosteniendo, sin saber cómo lo harás de ahí en adelante.
Lo tuvimos claro, porque todos los miedos quedaban reducidos a la nada cuando pensábamos que la recompensa era pasar tiempo con nuestra peluda, que estaba agotando los últimos meses de su vida y enseñándonos que lo realmente importante era poder sentarnos juntas a disfrutar del viento y las hojas de los árboles moviéndose, sin pensar en nada más.
Cerramos un ciclo y lo culminamos haciendo todo lo que nos gusta y nos hace felices, solo para disfrutar, para recordarnos otra vez lo importante para nosotras.
Y ahora va el cuerpo y nos pide retomar esta aventura, con todo el aprendizaje del camino recorrido, las prioridades en orden y nueva perspectiva, esa que solo alcanzas después de dar un par de pasos atrás.
Estamos de vuelta, DE VUELTA DE TODO!
PREPÁRENSE!🔥