13/10/2018
Hoy, no escribo para enseñaros cambios de color, ni de corte, ni mostraros ninguno de nuestros trabajos con la ilusión que siempre lo hacemos. Hoy nuestra ilusión está dolida, porque os escribo, para deciros adiós.
Han sido muchos los años que me habéis acompañado y apoyado en este camino. Me he sentido querida y valorada porque, sin daros cuenta, me habéis hecho partícipe de vuestras vidas teniéndome presente en vuestros momentos inolvidables y grandes acontecimientos para vosotros, de igual manera que vosotros habéis vivido los míos. No son simples relaciones de trabajador a cliente, puesto que me llevo grandes amistades, experiencias y anécdotas que no olvidaré jamás.
Me resulta difícil despedirme de gente que ha confiado en mí porque, de alguna manera, siento que les defraudo, aun sin haber sido yo la que ha puesto punto y final a todo esto.
De mucha gente me he podido despedir en persona y, para que os voy a engañar, ha sido muy duro. Para los que no me ha dado tiempo: GRACIAS POR TODO. Por haberme dejado disfrutar de mi profesión y por aprender siempre algo de cada uno de vosotros.
Y qué decir de la grandísima compañera que dejo atrás, que voy a hacer yo sin ella 8h diarias siendo mi mayor apoyo en todo. Me has dejado el listón muy muy alto y sé que jamás tendré compañera igual.
Hoy cerramos las puertas de Corta y Cambia con mucha pena tras una larga lucha, por la que necesitamos descansar y c***r pilas, para comenzar una nueva etapa sintiendo que esta haya durado tan poco.
Una vez más, de verás, mil gracias a todos por haber formado parte de la pequeña familia de Corta y Cambia.
Hasta pronto.