08/04/2026
Ha tenido que pasar un tiempo para poder escribir esto. Creo que es fácil entender la vorágine que han sido, y siguen siendo, los sentimientos y las emociones que han llegado a nuestras vidas de manera inesperada y cruel.
Para todos los que os habéis preguntado por la causa de la muerte de Jaime es este texto, escrito con miedo y pesar pues no hemos sabido encontrar palabras bonitas para contarlo.
Supongo que muchos sabéis que Jaime tenía epilepsia, algo con lo que convivía desde la adolescencia; crisis tónico-clónicas que aparecían espaciadas en el tiempo y que se trataban con medicación crónica.
Pero aquel miércoles hubo algo distinto pues la crisis duró más, estatus epiléptico nos dijeron luego los médicos; dejó de respirar durante mucho tiempo y con ello sobrevino una parada cardiorrespiratoria. Aunque se actuó rápido y los servicios de atención sanitaria consiguieron que llegara con pulso al hospital su estado era crítico y acabó en la muerte cerebral que se certificó al día siguiente.
Los médicos nos dijeron que para él todo fue rápido y que no hubo sufrimiento, un pequeño consuelo que se ha unido al que ha venido con el cariño que de todas partes hemos recibido.
Gracias por ello, gracias por siempre.