31/08/2026
Hay momentos en los que la vida no te pide frenar: te obliga a hacerlo.
Este año ha sido un verdadero reto a todos los niveles. Ser autónoma, afrontar el estrés constante, lidiar con impagos y sostener una carga emocional pesada termina pasando factura. La tensión acumulada me llevó a tocar fondo a nivel personal y familiar, afectando a lo que más quiero, y cuando creía que ya no podía acumular más peso, llegó este agosto con algo totalmente imprevisto: una rotura de LCA y una reconstrucción de cartílago.
A veces el cuerpo tiene que pararte por completo para que te des cuenta de que la salud física y mental no se pueden posponer.
Por eso, durante este mes de septiembre me veo en la necesidad de hacer un alto en el camino. Necesito este tiempo para recuperarme, sanar de verdad y reconstruir las fuerzas que se han quedado por el camino.
Quiero tranquilidad a mis clientes y a la comunidad que siempre me apoya: mi equipo sigue al pie del canón, trabajando y estando al frente para garantizar la continuidad del servicio y cuidar cada detalle.
Esto no es un punto final, es una pausa imprescindible para coger impulso. Hará falta mucho más que esto para frenar mis ganas de salir adelante. Pienso luchar, recuperarme bien y volver con más fuerza.
Gracias de corazón a quienes estáis al lado apoyando, entendiendo y acompañando en los momentos difíciles. Nos vemos muy pronto. ❤️