30/05/2026
Retomar el estudio después de mi permiso de maternidad ha sido una de las decisiones más difíciles que he tomado desde que soy mamá.
Volví agotada. Después de años complicados, sentía que había perdido el rumbo. Me había acostumbrado a reproducir ideas ajenas, a trabajar sobre la foto que traía la clienta, dejando poco a poco de lado mi esencia, mi criterio y aquello que me hizo enamorarme del diseño.
Hubo momentos en los que llegué a cuestionarme si todos esos años de formación y experiencia habían servido para algo.
Pero cuando decidí volver, tenía una cosa muy clara: si regresaba, sería para hacerlo fiel a mí misma.
Para volver a crear desde cero. Para recuperar el valor del proceso creativo. Para recordar que esto no es un taller de modistería, sino un estudio de diseño.
Un espacio donde cada pieza nace de una idea, evoluciona en cada prueba y se convierte en algo único para cada mujer.
Por eso este año trabajamos con plazas reducidas. Queremos dedicar a cada clienta el tiempo, la atención y el cuidado que merece. Porque creemos que las cosas especiales necesitan tiempo.
Hemos empezado una nueva etapa. Una etapa en la que volvemos a apostar por el diseño, por la creatividad y por las piezas creadas desde el alma.
Gracias a todas las que seguís confiando en nuestro trabajo.
Si decides caminar con nosotras, no te llevaras una copia de algo que ya existe. Crearemos algo que hable de ti y que no pueda pertenecer a nadie más.