30/11/2016
LAS FALLAS, PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD
La declaración decidida hoy mismo por la Unesco ha sido acogida con lógica satisfacción por el mundo fallero en concreto, de los valencianos en general y por todos aquellos que aportaron su esfuerzo para conseguir ese reconocimiento. Entre quienes trabajaron por hacerlo posible estuvo Rita Barberá, para quien será de justicia hacerla partícipe de este éxito colectivo.
A la hora de hablar de las Fallas como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, quiero recordar lo que de ellas dejó escrito en 1819 un personaje, José Calasanz Biñeque, que visitó Valencia y plasmó en un manuscrito todo aquello que más llamó su atención. El manuscrito fue adquirido años atrás por el bibliófilo e investigador de asuntos valencianos, Rafael Solaz Albert que no tuvo inconveniente, más bien todo lo contrario, en ceder a Ceremonial Ediciones el manuscrito con el fin de poder reproducirlo en edición facsímil. Rafael Solaz tuvo, además, la gentileza de escribir un texto que junto con el manuscrito de Biñeque, se convirtió en un interesante libro titulado "Fiestas y costumbres de la ciudad de Valencia".
En este libro podemos leer lo que en 1919 dejó escrito con su peculiar sintaxis y ortografía José Calasanz Biñeque sobre las Fallas: "La víspera de San José hay función que no sé a que atribuirse, y son las llamadas Fallas, es un tablado en el medio de las plazas unas figuras de paja o trapos, ya Señoritos y Señorias, algunos novios burlescos, Zapateros remendones y a otros sujetos a quienes se les quiere hacer esta burla; suelen estar muy bien vestidos y a la moda, con bastante elegancia, igualmente se ven muchas coplas y décimas análogas a quien se dirija la dicha función. Paséenlas gentes todo el día y hasta las criadas deben de tener suelta para verlas. Llegada la 2º oración, principia el alboroto, la algazara y griterío, tanto de hombres y de mujeres, como de los mismos muchachos, y en esto le dan fuego por los cuatro lados y arde todo, que para ellos es una maravilla, quedando reducido a cenizas, tanto la falla, como el tablado; y las gentes todavía no satisfechas corren por las calles a ver si llegan a tiempo de ver otra de las encendidas fallas. Estas acostumbran a hacerlas los carpinteros, y otros en obsequio de San José, pero ni sé el significado, ni el misterio, ni aún de dónde tomó tal costumbre".
Reparad en la fecha, 1819. Se trata de un temprano testimonio sobre nuestras Fallas, el primer escrito en lengua castellana. Se lo debemos a un personaje del que Rafael Solaz, siempre persistente en sus afanes investigadores, no ha conseguido conocer ningun otro dato biográfico más que su nombre: José Calasanz Biqueñe. Hoy, celebrando la declaración de las Fallas como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, bien está que recordemos cuanto dijo de ellas José Calasanz Biñeque quien, por cierto, titulo su pequeña obra como "Ocios entretenidos".
(Como quiera que no es fácil encontrar en librerías estas "Fiestas y Costumbres de la ciudad de Valencia", puede solicitarse el envío contrarrembolso en [email protected]
Su precio es de 36 euros)