29/08/2026
Hoy nos han hecho un regalo muy especial, de esos que han viajado medio mundo para llegar a nuestras manos en forma de “estuve allí y me acordé de ti”.
Y no puede gustarnos más.
Así que vamos a aprovechar este post no solo para darte las gracias, César, sino también para contaros un poquito la historia de este fantástico .
Se trata de un sombrero vueltiao colombiano, una de las piezas artesanales más emblemáticas de Colombia y, en particular, de la tradición indígena Zenú. 🇨🇴
Está elaborado tradicionalmente con caña flecha (Gynerium sagittatum), una fibra vegetal que se procesa, se blanquea o se tiñe y que después se trenza a mano. Las tiras trenzadas se van uniendo mediante vueltas hasta dar forma a la plantilla, la copa y el ala.
Y si hay algo que llama especialmente la atención son sus característicos dibujos en blanco y negro, conocidos como “pintas”. Pero no son simplemente adornos: tradicionalmente, estas figuras estaban relacionadas con la identidad y el universo simbólico del pueblo Zenú y, en algunos casos, podían incluso identificar al tejedor o a su familia.
Más que un sombrero, una historia tejida a mano.
Cada trenza, cada vuelta y cada “pinta” forman parte de una tradición artesanal transmitida de generación en generación. Una pieza que habla de Colombia, de sus raíces y de las manos que mantienen viva esta maravillosa tradición.
Así que hoy nuestro post va dedicado a César, por pensar en nosotros desde tan lejos y por traernos un pedacito de Colombia en forma de un regalo tan especial.
Gracias por este “estuve allí y me acordé de ti”.
Sin duda, es de esos regalos que se quedan con nosotros.