16/07/2026
Hay algo que quiero dejar muy claro.
El lema de mi tienda siempre ha sido el mismo: la vida ya es bastante dura y complicada como para que, al menos cuando recibáis vuestro pedido, podáis sentiros especiales al abrir ese paquetito. Por eso siempre intento sorprenderos con un detalle. No porque tenga la obligación de hacerlo, sino porque me nace del corazón.
Cada uno de esos detalles sale de mi bolsillo. Nadie me los regala. Los compro yo con muchísimo cariño porque me hace ilusión sacaros una sonrisa y que sintáis que detrás de vuestra compra hay una persona que os valora.
Por eso me dolió tanto que se me exigiera un regalo y, después, que ese regalo fuera motivo de enfado porque no gustó. Un regalo nunca debería convertirse en una obligación ni en un motivo para faltar al respeto. Un regalo es un gesto, y los gestos se agradecen, nunca se exigen.
Llevo años dejándome la piel por este proyecto. Trabajo muchísimas horas, intento ayudar a todo el mundo y doy siempre mucho más de lo que se ve en redes. Por eso, cuando ocurre algo así, claro que duele.
Seguiré siendo detallista, cercana y dando lo mejor de mí, porque esa soy yo. Pero también seguiré poniendo límites cuando sea necesario, porque el respeto no es negociable.
Y a todas las que valoráis mi esfuerzo, mi trabajo y el cariño que pongo en cada pedido... gracias de corazón. Vosotras sois la razón por la que cada día sigo con la misma ilusión. ❤️