08/07/2026
Hay prendas que nacen para formar parte de un recuerdo.
Este conjunto fue uno de los diseños que creé para el , una fecha muy especial que llevaba tiempo esperando. Quería que transmitiera movimiento, delicadeza y personalidad, sin perder la comodidad necesaria para disfrutar de un día lleno de emoción.
La protagonista es una falda de volantes, con gran vuelo y volumen, confeccionada en tonos lavanda y malva pastel, elevándola con medio volante de encaje. Para acompañarla diseñé una blusa inspirada en el quipao, sin mangas y en color blanco, confeccionada con un tejido que revela un sutil dibujo mate según incide la luz.
Uno de los detalles que más disfruté fue elaborar a mano los *botones de n**o chino*. Cada cierre, el enganche y el remate final fueron realizados uno a uno utilizando cordones de algodón reciclados de zapatillas, demostrando que la creatividad también puede surgir a partir de materiales cotidianos.
Como complemento, confeccioné un •daenggi•, un accesorio tradicional coreano para el cabello reinterpretado desde la identidad de LAF, aportando el toque final al conjunto.
Todas las telas utilizadas proceden de “retales recuperados de un comercio local”, una elección que refleja mi forma de entender la moda: aprovechar los recursos existentes para darles una nueva vida y crear piezas con historia.
El día terminó siendo tan intenso como inolvidable. Una caravana que casi nos hace llegar tarde, carreras de un stand a otro y la emoción de vivir cada momento hicieron que todo mereciera la pena. A veces los mejores recuerdos no nacen de los días perfectos, sino de aquellos que se viven con el corazón acelerado.
Porque al final, la moda también acompaña los momentos que recordaremos para siempre. 🤍
¿Cuál es esa prenda que todavía hoy te transporta a un día inolvidable?