24/10/2025
HISTORIA DE CUANDO NACIÓ UN LEÓN CON LAZO 🎀🦁
🌟 PARTE 2 · BEA Y EL CROCHET
A Bea la conocí cuando Gabriel era un bebé, en las clases de matronatación. Pasaron los años y, por amigas en común, volvimos a coincidir. Ella ya tenía su local abierto: .es, un lugar lleno de arte, materiales, ideas… y esa energía cálida que tienen los sitios donde se crea.
Un invierno publicó un curso de amigurumis de crochet y me apunté sin pensarlo demasiado. No imaginaba que ese invierno el crochet me iba a acompañar tanto tiempo. Me gustó tanto compartir con Bea que seguí yendo viernes tras viernes, de diciembre a junio. Solo por el gusto de tejer, de charlar, de dejar que el tiempo se deshiciera entre ovillos y risas.
Allí, entre conversaciones, tazas calientes y el suave ritmo de las agujas, el tiempo parecía pararse. Y luego, en casa, seguía tejiendo junto a la chimenea, dejando que el fuego y el hilo marcaran el compás. Aquel invierno no fue solo de hilos y agujas, fue de alma. Cada n**o tenía algo sanador, como si el hilo entendiera sin palabras.
Cuando llegó la primavera, volví a mis leones y volví a bordar. Y con lo que había aprendido, les até un lazo. Así nacieron los leones con lazo: mezcla de estaciones, aprendizajes y cariño.
Y ahora, años después, ha nacido este león rosa y beige. Una historia de artesanas, de amigas, de compañeras.
Y también una historia de amor: la de Ana Belén, que quiso encargarlo para su amiga, que pronto abrazará a una niña llamada Matilda.
Mientras lo bordaba, pensaba en todo lo que puede unir un hilo: la amistad, el paso del tiempo y la belleza callada de lo hecho con el corazón.
Porque, al final, el bordado y el crochet no son solo técnicas, sino capítulos de un mismo viaje: el de crear, compartir y volver, una y otra vez, a la emoción de empezar algo desde dentro.
Hay piezas que no necesitan ser perfectas, porque ya están llenas: de historia, de presencia, de amor. Este león con lazo es una de ellas.