24/12/2025
En Navidad, muchas veces intentamos encajar en la familia perfecta, en la mesa perfecta, en la sonrisa perfecta. Pero la Navidad no nos pide perfección.
La Navidad nos recuerda que Dios se hizo carne, eligió hacerse pequeño, cercano y humano, para encontrarse con nosotras... No para exigirnos, sino para abrazarnos.
Que esta Navidad, no la vivas desde la exigencia, sino desde el descanso de saber que ya eres amada, eres aceptada, eres aprobada con tu historia, con tu cansancio, con tu verdad... Esta Navidad vuelve a casa, vuelve a tu Creador. ¡Él te está esperando!
¿Qué pasaría dentro de ti, si esta Navidad eliges volver a casa, volver a tu Creador?