06/07/2026
"¿Qué es lo más difícil de tu trabajo?"🤔🤨🤔
Es una pregunta que me hacen con mucha frecuencia.
Muchos creen que lo más difícil es enseñarles a hablar, ayudarles a crear hábitos, cuidar de sus alergias, preparar sus alimentos, acompañarlos con sus tareas o estar atenta a cada una de sus necesidades.Pero la verdad... nada de eso se compara con lo más difícil de todo.
Lo más difícil es entregarles un pedacito de tu corazón sin darte cuenta.❤️
Es ver llegar a un pequeño que al principio apenas te conoce y, con el paso de los días, convertirse en quien corre a buscarte para darte un abrazo, quien extiende sus bracitos cuando necesita consuelo, quien te regala sus primeras palabras, sus primeras carcajadas y hasta sus lágrimas.
Es aprender a quererlos como si fueran tuyos, celebrar cada pequeño logro con el corazón lleno de orgullo y sentir que cada avance también es un triunfo propio.
Los ves crecer frente a tus ojos. Presencias sus primeras etapas, sus cambios, sus ocurrencias, sus miedos y sus sueños. Te conviertes en su refugio durante muchas horas del día, en esa persona que les seca las lágrimas, les canta para dormir, les lee cuentos, juega con ellos y les recuerda, todos los días, cuánto valen.
Y entonces, un día, llega el momento de soltarlos.💔
Se van más grandes, más independientes, listos para seguir escribiendo su historia... mientras tú te quedas con el silencio que dejan sus risas y con un vacío que solo entiende quien ha amado a un niño desde el cuidado y la entrega.
Siempre he dicho que mis niños son mis **hijos del alma🦘❤️**.
Porque ser niñera, cuidadora o enfermera pediátrica no es únicamente cuidar de un niño. Es amar sin llevar su apellido. Es proteger sin haberlo llevado en el vientre. Es desvelarte por su bienestar, preocuparte por su felicidad y alegrarte con cada uno de sus logros.
Y aunque el tiempo haga que nuestros caminos se separen, ellos jamás dejan de vivir en mi corazón.
Gracias a cada mamá y a cada papá que me han confiado el mayor tesoro de sus vidas. Gracias por permitirme formar parte de su infancia, porque la infancia dura solo unos años... pero el amor que nace en ella permanece para siempre.
Cada niño que ha pasado por mis brazos ha dejado una huella imborrable en mi vida. Y aunque ellos crezcan, siempre habrá una parte de mí que los seguirá amando, recordando y deseándoles lo mejor.
Porque los hijos del corazón también se quieren y recuerda para toda la vida. ❤️
Fotos tomadas con autorización de mamá.✨️