23/01/2019
En estos días se desató la controversia por la tragedia que vivimos a raíz de un grupo de personas que sin discernir ni medir posibles consecuencias provocaron una desgracia con sus familias, en su estado y en su pais, todos los días nosotros vamos tomando decisiones, que nos llevan más hacia Jesús, hacia la vida plena, o que nos alejan de él y nos llevan hacia un retroceso en nuestra calidad de vida, de manera biológica, moral, psicológica y que si continúan así tienen como destino final la muerte. Y no es que derrepente la gente pierde la cordura y comete estos actos que terminan siendo suicidas, muchas veces si, pero otras tantas el destino actual o final es el resultado de esta serie de decisiones que van sumando o restando a la vida. Hace un tiempo leía el libro de .b.peterson de 12 reglas para la vida, en donde una de las reglas recomienda rodearse de gente que aporte a tu vida, que se alegre con tus alegrías, y que te corrija cuando quieras tomar decisiones que apuntan más hacia abajo que hacia arriba (en el sentido de calidad de vida) y me surgía una reflexión sobre estas personas de Tlahuelilpan, que tal si hubieran tenido en sus vidas una persona que les susurrara al oído que se debe hacer el bien, a pesar de la necesidad, que hay riesgos que no valen la pena, "oportunidades" que en realidad son trampas disfrazadas, nos gusta mucho tener gente fantástica a nuestro lado, pero la invitación de hoy es a hacer el bien, aunque haya necesidad, aunque "el gobierno no lo haga", aunque te digan "el que no tranza no avanza", Tu puedes ser esa buena voz que evite una tragedia en construcción... ¡Haz el bien! Como Jesús, que dice la biblia, - pasó haciendo el bien- y desde entonces sus palabras y acciones han salvado el camino de tantos, tu puedes ser Alter Christus (Otro Jesús) alomejor no en divinidad, pero si en humanidad, caridad y esperanza. Sigamos en oración por tanta víctima de la indiferencia